viernes, junio 05, 2009

Mucha demanda

“Las pistas nos empujan a una ciudad de Argentina, donde agradablemente puede estar Lecter”.
Clarice Starling
La escasez de alimentos, debido a la crisis global y la necesidad de un retorno a las leyes de la naturaleza humana de tiempos lejanos.
Sin más opciones, se decretó mundialmente la práctica del canibalismo.
Y contra los pronósticos de sociólogos, fue comprobado que los nacidos en tierras santiagueñas, tenemos el menor porcentaje de sobrevivir.
Somos apetecidos internacionalmente por nuestra carne tierna.
Es lógico...
Los músculos se atrofian; vemos pasar los días “echados” en la cama, con preferencia en horas vespertinas.
Hasta luego.

jueves, abril 30, 2009

Curiosa distracción

"Todos los órganos humanos se cansan alguna vez, salvo la lengua charlatana."
(Konrad Adenauer)

Doña Ramona Gallardo, vive al frente del prostíbulo “Dominó”.
Su pasatiempo por las noches de insomnio: chusmear en la vereda, sentada en su silla de mimbre y con mate en mano, la entrada de clientes.
Una noche, al ver sorprendida, la salida de un joven vecino que conoce de niño, le dijo:
- Bien hecho Hernancito, aquí es donde deben venir los jóvenes cuando el deseo íntimo hincha sus venas, en vez de palpar las esposas y novias de otros.
Pero viéndolo salir todas las noches, animosamente le reclamó:
- Muchacho, se puede acudir alguna que otra vez, pero no sabía que habías fijado aquí tu domicilio.
¡Que metida que es doña Ramona!.

Hasta luego.

viernes, marzo 27, 2009

Panfleto para un vecino

“Temed a la vejez, pues no dará tiempo de arrepentíos de vuestras ofensas de joven”.
(Martín Ponce)

Tan malo eras, que ni a tus allegados tolerabas.
Exigías que te traten de usted…
Cruel con todos, ermitaño presumido.
No era necesario apuñalarnos la pelota.
Pobre perrito, lo ahorcaste delante de nosotros.
“En la fresca juventud nos profesamos formidables”.
Ahora no tienes quien te ayude.
Te llego la vejez y con ella, el ocaso y las dolencias.
Dependes de la voluntad de algún samaritano que no te conoció.
“Me ayuda, por favor a cruzar”.
Ya ni me reconoces y me tratas de usted.

Hasta luego.

domingo, marzo 08, 2009

Gabriela en el jardín de infantes

“La mujer desde pequeña sabe cómo dejar a un hombre trastornado todo el día, con tan solo una sonrisa”.
(Ariel Rodríguez Torressi)
Dicen que “El primer amor nunca se olvida”…
Salí entusiasmado al recreo con mi mochila de tela; adentro llevaba un regalo que había preparado especialmente para alguien.
Envuelta con un pañuelo, tenia una porción de pasta frola casera de mi abuela.
La tenia que buscar en su lugar preferido: las hamacas; estaba con su remera blanca, vestidito verde del uniforme y su cabello negro recogido por una cinta rosa.
Me miro con su tierna sonrisa y sin decirnos nada en un impulso automático comenzamos a jugar a la pilladita…
Corriendo fuimos hasta el mástil, y cuando nadie nos vio comencé tímidamente a darle besitos en la manito.
Cuando notamos que nos miraban, disimulamos soltándonos las manos y agitamos los dedos jugueteando al piano loco.
Ella fue, quien por primera vez en mi vida me hizo sentir aquellos cosquilleos, mis primeras sonrisas vergonzosas, la atracción, el despertar infantil hacia el otro sexo; ella había hurtado mi corazón y solo para ella era mi dulce regalo.
- Toma, es algo para vos - le dije, y espere ansioso en recibir una linda expresión de agradecimiento; porque había sacrificando mi comidita de la jornada, para demostrarle mi cariño. Pero mientras guardaba la pasta frola en su mochila blanca junto a dos paquetes de galletas, me dijo – ¡¿Otro mas?!... Nacho y Miguel me compraron otros regalitos para comer –.
Sentí ganas de llorar, ¿Mi primera desilusión sentimental?...
- No tengo moneditas, para traerte nada del kiosco, mi abuela las hace - le dije murmurando...
Arreglo delicadamente sus ofrendas y con una bella mueca de su boquita, me dijo: - Pero, tu regalo es el más rico de todos - y me dio un ruidoso beso.
Fue el momento más hermoso de mis seis años, que recuerdo…
Rastros, allá a lo lejos, de la simplicidad de una inocente infancia, imposible de adaptar a nuestras edades de hoy.
Hasta luego.

lunes, febrero 02, 2009

Doña despistada

“Las apariencias engañan, no las juzgues”.
Anónimo

Una tarde, llega apurada a nuestra terminal nueva, mi tía Tere, una elegante viuda.
En informes le dicen que el micro está retrasado para ir a Frias y que tardará aproximadamente treinta minutos en salir. Molesta, va al kiosco, compra una revista, un paquete de Rumba y una lata de gaseosa.
Preparada para la espera, se sienta en uno de los cómodos asientos. Mientras hojea la revista, un joven pinta de hippie, se sienta a su lado y comienza a leer un diario…
Sorpresivamente mi tía ve, cómo el muchacho, sin decir nada, estira la mano, agarra el paquete de galletitas que esta en medio de los dos; lo abre, saca una y comienza a saborearla.
Mi tía indignada, dispuesta a no ser grosera, pero tampoco hacer de cuenta que nada ha pasado… con un manoteo exagerado, saca una galletita y la come mirándolo fijamente.
El joven sonríe... le guiña el ojo y toma otra galletita.
Tía Tere chista, toma una nueva Rumba, la come sosteniendo otra vez la mirada al muchacho.
El intercambio de miradas y sonrisas continúa entre galleta y galleta. Mi tía cada vez más irritada y el muchacho cada vez más expresivo.
Finalmente, en el paquete queda la última galletita. Piensa mi tía "No puede ser tan cínico", y queda quieta observando al joven y a la galleta.
Con calma, el muchacho, toma la última galletita y, con suavidad la despega en dos y con una sonrisa amorosa le ofrece a mi tía la parte en que quedo el relleno.
- ¡Gracias! – le dice irónicamente tomándola con rudeza.
- De nada, se lo merece - contesta el joven sonriendo mientras come su mitad.
¡Por fin, el micro llega!.
Indignada, mi tía Tere levanta sus cosas y sube.
Al arrancar, desde la ventanilla ve al muchacho todavía sentado en el banco y murmura: "que ordinario y guarango".
Siente la garganta seca por la bronca. Abre la cartera para sacar la lata de gaseosa y se sorprende… su paquete de ¡galletitas!... ¡completo, sin abrir!.
Hasta luego.

martes, enero 13, 2009

Maleficio

“Mal fin tenga tu cuerpo y tu comercio, que te veas arrastrándote como las culebras sufriendo de hambre, que tengas una sarna perruna por mucho tiempo, que si eres casado, tu fea mujer te ponga los cuernos y que los demonios te lleven el alma a las tinieblas”.
Expresión gitana
Según el frutero de la esquina de mi casa; Cachilo, justifica que la mala racha de su negocio en estos últimos dos meses, se debe a un perverso conjuro…
Fue en una mañana de plena venta, cuando apareció entre la gente una sucia gitanita que le insistió por un melón de regalo.
Ante la prepotente negativa de Cachilo, la niña a los alaridos le tiro un encantamiento.
Y desde ese curioso incidente que la clientela disminuyo considerablemente.
Hoy, me acerque al “hechizado” comercio para curiosear sobre el extraño alejamiento de sus asiduos consumidores. Y con la excusa de adquirir unas ciruelas y duraznos, quede impactado…
La maldición, anda por la frutería, pero es del signo pesos… los precios de Cachilo espantan.
Hasta luego.

domingo, diciembre 21, 2008

De prostitutas y taxistas

“Ante un imprevisto enfrentamiento, debo tener bien a punto mi ingenio y mis afiladas uñas”.
Illona Staller

Patricia, me relato que una vez se subió a un remis y el chofer al intuir su profesión le propuso que el viaje seria un regalo a cambio de algún tipo de complacencia sexual.
- Pero solo voy a cinco cuadras –
- No importa me “abonas” lo proporcional del corto recorrido –
- Pero, ya estamos llegando -
- ¡Dale! me haces lo que más te piden, pareces muy buena en lo tuyo –
- En ese caso, toma –
Le dio una fuerte cachetada.
- La mayoría de mis clientes son masoquistas – y se bajo.

Hasta luego.