viernes, enero 07, 2005

La brasa perfecta


Posted by Hello

Otra vez el calor, me provoca irritación y pereza; no tengo ganas de escrib...


viernes, diciembre 31, 2004

Luto en Asia y en Buenos Aires

En Buenos Aires el atrevimiento de unos picaros mato a inocentes.
En Asia, la Naturaleza demostró quién es la que lleva las riendas en este planeta, y de nuevo nos sentimos pequeños y vulnerables.
La muerte no hace distinciones.
Terminamos mal el 2004.

Hasta luego, nos leemos en el 2005.

lunes, diciembre 27, 2004

Fotos de ti

Debido al desgano de una noche de calor me puse a hurgar la web y me deje llevar por los link y llegue a una indiscreta página donde mi curiosidad provoco visitarla continuamente. Es de fotos que fueron abandonadas (algunas veces rotas) o extraviadas en la calle. Me atrapo ver esas esas fotografías ya sin dueño, que por algún motivo fueron rechazadas; tal vez por una desfavorable toma para un caprichoso rostro, un peinado o ropa de una ridícula moda ya pasada o la compañía de personas que queremos olvidar o quizás familiares con quienes ya no nos une ningún lazo afectivo, son razones que decidieron despreciar estas fotos.
¡Por favor! que no se descubran ninguna de mis fotografías que abandone en una bolsa de residuos hace algunos meses.

viernes, diciembre 24, 2004

Navidad

Les deseo una Navidad con mucho cariño, por estar siempre del otro lado de la computadora acompañándome...
Gracias:
A todos en general y a cada uno en particular.
.... a los que vienen a leer.
.... a los que me dejan siempre algún comentario.
.... a los que estoy empezando a conocer.
.... a los que trascendieron la virtualidad para convertirse en personas con las que frecuento.
.... a los que me conocen hace tiempo ¡y para colmo, me leen!.
A todos en general, y a cada uno en particular.

Feliz Navidad.


miércoles, diciembre 15, 2004

Don Yiyo


¿Porque será que no nos damos cuenta que hay vidas que corren a otra velocidad?.
Como de alguien que camina despacio, pero piensa rápido.
Alguien a quien el paisaje parece cambiarle muy despacio, pero la vida le pasa corriendo.
El lunes conocí personalmente a Carlos (Yiyo). Debe tener unos ochenta años, casi ciego, es conocido en la ciudad por vender chucherias: peines, espejitos, pilas, cremas desinflamantes, etc. en la vereda del mercado Armonía.
Yo caminaba en dirección a mi dpto, a ver la tv, a mi wifi, a un plato de comida, a mi cama caliente, cuando en una esquina, apareció Carlos para poner el freno de mano y tirarme encima un poco de realidad.
Me pidió que la ayudara con su pesada bolsa de mercancías a cruzar la calle y terminamos hablando casi una hora en la vereda.
Me contó que estaba agotado y frágil de salud y debía seguir vendiendo porque tiene una hija discapacitada, que alquilan una modesta habitación en el ex hotel de Sialle.
Pero no solo eran lamentos, comenzó a charlar también del karma, de la energía, de la gente de antes, de política, de actores de cine y de música.
Resultó ser una persona culta, intuitiva y además generosa. En agradecimiento por la ayuda y la conversación me regaló uno de sus artículos. No acepto mi insistencia en pagarle.
No se si lo veré otra vez, pero me dio furtivamente una lección sobre las prioridades, la salud y lo material. 
Debo darle utilidad a mi vida con la pequeña brújula que me obsequio Carlos.

viernes, diciembre 03, 2004

Volcano


¿Hasta cuando este torrente calor?.
No lo soporto, me provoca nerviosismo.
Deduzco como influye el clima en una persona, alterando su estado de ánimo. Y más aun: que en mi ciudad el calor esta instalado todo el año; solo son tres semanas de frió en invierno.
El aire acondicionado ya no es un producto de ostentación sino de primera necesidad. Ojos irritados por el vapor de las calles. Gente apurada. Camisas transpiradas. Poca presión de agua. Paredes calientes a las 4 de la mañana. Mosquitos con agujas de metal, ansiosos de térmica sangre. Los Curitas de las parroquias están de vacaciones en esta temporada (verano) ya que no tenemos diablo... huyo por el agobiante ardor que padecemos.
Aunque me cuentan que en ciertos barrios hacen “la Danza de la lluvia” y que en otros se rehúsan a ejecutar esta practica ya que el remedio será peor que la enfermedad, porque cuando llega la invocada lluvia... la humedad no se aguanta.
Ahora me voy, tengo que darme una ducha por tercera vez, quizás me pase el mal humor.

martes, noviembre 30, 2004

Una sencilla y obvia reflexión


A veces siento que los días han decidido aumentar de velocidad. Quisiera frenarlos un poco. Hay tanto por hacer.
Noto que ando con el síndrome del tiempo perdido. Como me dice mi amigo Marcelo, la nostalgia ha tomado posesión de mi y la plasmo en el blog.
En definitiva este tiempo que vivimos no es fácil para nadie. Leo lo que me escriben, leo lo que escriben otros y en definitiva, este mundo no es nada fácil. ¡Oh! ¡que gran novedad!.

miércoles, noviembre 24, 2004

Filosofía sobre mi soledad

"En la soledad se halla lo que muchas veces se pierde en la conversación."
Oliva Sabuco
Amigo: - ¿Te agrada vivir solo?
Hernán: - Algunas veces, aunque es demasiado convivir con mis caprichos y rarezas, sin embargo estar sólo no es malo para mi, (me lo dijeron por ahí) todo lo contrario, de esta manera puedo proteger a los que más quiero.
Amigo: - ¿Y no tienes miedo de noche a los espantos y fantasmas?
Hernán:- No, ellos me tienen miedo a mi.

martes, noviembre 16, 2004

Ilógica muerte

Impotencia al leer y ver la foto en el diario sobre el espantoso asesinato del empresario.
No pude evitar reflexionar sobre esta persona que tenia una historia, proyectos, sacrificios, sufrimientos, alegrías y satisfacciones.
Era hijo de alguien, hermano de alguien, amigo de alguien, esposo de alguien… padre de alguien.
Cuanto sacrificio de sus padres a lo largo de los años para criarlo y formarlo, brindándole lo mejor… ¿y para que?, para que unos fríos desconocidos le arrebaten la vida en un segundo con un caliente disparo en la cabeza.
Ciertamente nuestra vida no vale nada, es tan frágil, expuesta a la merced y voluntad de cualquier trastornado; desmoronando, arruinando y cambiando la historia de un hogar.
Si me preguntan sobre la pena de muerte no tengo una opinión formada; estoy en el medio; es delicado ser objetivo cuando te imaginas que puede suceder esta desgracia en tu familia, hay aberrantes hechos en los cuales yo mismo seria el verdugo… y pensar que están los que afirman que la justicia no es DIOS para quitar la vida a un ser humano… ¿entonces estos asesinos son “divinidades” por quitar la vida a este empresario?. En fin no voy a entrar a cuestionar sobre el tema de la pena de muerte si esta bien o no porque las voces son variadas y todas tienen fundamento. Solo exteriorizo por medio de este post, el sentimiento de bronca que me surgió al leer la noticia.

sábado, noviembre 13, 2004

Aviso clasificado II

Vendo o permuto corazón de segunda mano. Papeles NO en orden.
Todas las boletas sin pagar de su antigua dueña. Está un poco golpeado, con algunos magullones y abolladuras en los costados...
Pero el precio puede negociarse.
Escucho ofertas.

miércoles, noviembre 10, 2004

Despojándome

Hoy en un impulso me puse a ordenar mi habitación, en especial el escritorio.
Comencé por organizar las piltrafas y mis pocos libros de acuerdo a los géneros, algunos cds, separándolos según los estilos musicales; pero llegado el momento de ordenar apuntes y retazos de hojas acumuladas, la decisión supero mi crónica pereza.
Examinando los papeles guardados, me vino la inquietud y la nostalgia, porque removí el pasado, y eso es algo que me duele, estas hojas me recuerdan cosas que creía olvidadas. Tantas cosas, muchas personas: compañeros, profesores, amigos, amigas… pretendientes… vivencias.
¡Como paso el tiempo! “Los que emplean mal su tiempo son los primeros en quejarse de su brevedad” decía Jean de la Bruyere, cuanta razón tiene.
Arrojo basura de hace quince, diez años atrás. Apuntes de clase, exámenes, trabajos, notas, fichas, entradas, números de teléfono, señaladores, invitaciones, boletos, panfletos, papeles de caramelos y chocolates, bocetos de cartas, cartas, fotocopias, fotocopias de fotocopias y mas fotocopias. A medida que paso las hojas recuerdo hermosos y malos momentos… estoy tirando años de mi memoria, historias que ya no quiero recordar.
Necesito descartarlas, no me son útiles, debo quitar lo que me pesa, lo que me ata… debo evolucionar mentalmente.
Entonces comprendo que este volumen inmenso de papeles no solo pesaba en mis cajones sino también en mi alma. Ahora que lo reviso, puedo examinar mí pasado con una mirada crítica, madura con respecto a años anteriores… algo cambio y creo que soy yo.
Espero que esta meditación, sea el principio de mi regreso estable a “elucubración” mi blog, que bastante abandonado la tengo; es que no tenia el animo, ni la voluntad de escribir algo interesante. Veamos que pasa de ahora en adelante… ahora debo apurarme en sacar la bolsa de consorcio llena de papeles, porque ya es tarde.

lunes, octubre 25, 2004


maremoto.jpg Posted by Hello

Aviso clasificado

Este es un cuento de tres palabras (hiperbreve) de Ana Maria Shua lo leí hace tiempo y hoy lo encuentro en la red:

“Maremoto busca profeta”

viernes, octubre 15, 2004

Un deseo

Esta es una lista circunstancial y chiflada variada de gente que me hubiese gustado conocer, entrevistar o al menos saludar ya que admiro su producción, talento e inteligencia:

Jorge Luis Borges
Oscar Wide

Stephen King
Fernando Peña

Miguel Mateos
China Zorrilla
Elton John
Alejandro Dolina
Billy Joel
Bernardo Kordón
Enrique Pinti
Alberto Olmedo
Antonio Gasalla
Robert Bloch
Jaime Barylko
Montaigne
John Lennon
Groucho Marx
Carlos Fisas
Enzo Francescoli
Paúl Auster
Jaime Bayly
Salvador Dalí
Freddy Mercury
Astor Piazzolla
Tim Burton
Roberto Pettianto
Michael Landon
Roberto Gomez Bolaños
Charles Chaplin
Osvaldo Soriano
Gabriel García Márquez
Luis Buñuel
Steven Spielberg
Fontanarrosa
Charles Bukowski
Madonna
Emilio Pettoruti
John Williams.

sábado, octubre 09, 2004

La visita del fantasma

Toda la noche no conseguí cerrar los ojos o quizás estuve soñando que no podía dormir. Por el pasillo del dpto. escuchaba pasos de alguien que descalzo paseaba.
Una rica fragancia a lavanda y a cigarrillo flotaba en el ambiente.
En mi radio, como a lo lejos percibía los acordes de un órgano de iglesia.
Por el espejo pude ver la silueta de una mujer esbelta rubia de tapado negro, que acariciaba y ordenaba mis plantas.
Que interesante e inesperada visita.
No tenia miedo, pues su presencia me producía regocijo.
Sigilosamente trate de encender la luz pero con la claridad de la noche apreciaba mejor al delicado espectro.
Toda la noche no conseguí cerrar los ojos o quizás estuve soñando que no podía dormir. Debo dejar de ver con entusiasmo las pinturas de Dalí y rezar por la que extraño.

martes, septiembre 21, 2004

Bla, bla, bla...


Quien no tiene algún conocido al cual esquivamos porque es celebre por sus extensas y pesadas conversaciones; habla, habla y habla… y el reloj corre.
Este no es un relato para “quemar” a alguien pero tengo varios amigos que les encanta charlar y del asunto que sea pero si es de habladurías y chismes, mejor… es el tema favorito de ellos.
Pero aquí vine lo mejor; existe un personaje solitario, bohemio y pintoresco en mi ciudad, que es el terror de cuanto conocido encuentre por las calles ya que lo envuelve con su perorata y no hay manera de eludirlo, opina lo que conoce y de lo ignorado también poniendo pasión en sus conversaciones: gesticulaciones, manejo de manos y penetrante mirada. Lo insólito es que por las noches de insomnio, en su antigua casa de Urquiza al 100, cuando no tiene con quien platicar, saca una pizarra a la calle y con letras rojas entre comillas el mensaje es: “Pago $ 50 para dialogar y canjear ideas”.
No falta el pícaro que por hacerse unos pesos en estos tiempos de crisis, se presenta a debatir pero después aturdido no regresa mas ante un nuevo aviso; porque se retira con el bostezo y con unos cuantos centavos, ya que los cincuenta pesos no son tales, viene aplicado el descuento del café, la cerveza, los puchos y las galletitas con mermeladas… y esta tarifa no es por hora sino hasta que el dueño de casa se duerma y no tenga mas saliva… habitualmente eso sucede cuando se va presentando el sol.

miércoles, septiembre 15, 2004

Los juegos de ayer


Viendo un informe en el noticiero de la noche, comentaban que los chicos de hoy prácticamente se entretienen solos; casi todo el día están en sus casas jugando en la consola o con los múltiples aparatos eléctricos de última generación, conectados a Internet o viendo TV. No son sociables, no tienen grupos de amigos, a lo sumo un par de conocidos solo para intercambiar juegos. No hay que ser un especialista para saber que esto es malo, aparte del sedentarismo que esto provoca; la poca socialización con otras personas y el entorno.
Como decimos, con mis amigos ochenteros, a la edad de los chicos de ahora (entre 10 y 15 años) teníamos un mejor cuerpo desarrollado por los juegos físicos que teníamos... en fin... una pena.
No es que yo no volvía a mi casa cuando fui niño y adolescente, pero si me tomaba bastante tiempo con mis amigos en la calle y jugábamos a todos los juegos posibles e incluso nos lo inventábamos. Desde los educativos a los más groseros como "verdad o consecuencia", "la botella" o "el semáforo" (para intentar sacarle un beso a tu chica preferida), hasta los más brutos como el "cañito moquete", "hoyito chipaco", pasando por los tradicionales como "el alto ahí", "el 25", "la vieja congelada", “la yera” (con las etiquetas de cigarrillos) "las figuritas (en sus múltiples variedades) y las bolitas", “el teléfono descompuesto”, “el juego de la oración” (había que tener buena memoria) y los clásicos de clásicos "el escondido" y "la pilladita", incluso también jugábamos a los juegos catalogados femeninos: "saltar la piola", "el yo con todas", “la rayuela” o “el tejo” (como se le dice por estos pagos) “el elástico” juegos que pocas veces nos dejaban jugar las chicas. De aquellos años poseo varias marcas y cicatrices a lo largo de todo mi cuerpo. Es una lástima que paseando por las calles de mi ciudad, no vea a nadie jugando a ninguno de estos juegos, que se van perdiendo poco a poco.
Circulaba por los e-mails un correo muy gracioso sobre mi generación y de aquellos años de nuestra infancia en la vereda, donde evocaba lo que aquí intento plasmar, si alguien sabe a cual me refiero, me gustaría tenerlo y agradecería que me lo enviara.

martes, septiembre 14, 2004

Deducción del día

Hoy advertí que segun la sociedad de nuestro tiempo; soy un tipo aburrido, por dos razones: no fumo ni tomo alcohol.

viernes, agosto 13, 2004

Mi secreto, me condena


El recuerdo se presenta como imágenes congeladas, como fotos.
Habré tenido seis o siete años, mi mamá me había encargado a comprar unos huevos en la despensa del barrio Yocca (ahora San Martín), mientras esperaba que me atiendan, en el suelo se encontraba un caja grande de fósforos “tres patitos”, había caído del estante; justo con la cara del cartón donde estaban las coleccionables instrucciones para armar sillas, mesas y castillos en miniatura con los palitos de los mismos.
Me invadió una extraña seducción, la podía tener sin nada a cambio, solo correr con el riesgo que la dueña me vea, pero ella no estaba, se había retirado al interior de su casa a traer mi pedido... me encontraba solo en el local con todo a mi disposion, pero mis ojos estaban dirigidos en esa caja que estaba en el piso, era cuestión de inclinarse estirar la mano y en dos segundos los fósforos estarían en mi bolsillo, era una osada aventura, señal que mi inocencia estaba flaqueando... no resistí y me deje guiar por la tentación, iba ser mi primera picardía, mi primer “hurto”.
Una vez cometido el hecho, regrese a casa asombrado por lo que hice pero se me represento la idea (en aquella época, infantil) que actúe bajo el influjo del diablo; del asombro pase al terror, seguramente me quemaría en la casa del diablo como castigo por haberlo servido, la caja de fósforos me molestaba el bolsillo, las lagrimas me comenzaron a salir y a paso apurado la tire a cualquier parte con los huevos incluidos. Obviamente cuando llegue a casa, sume mas puntos para irme con el diablo, le “mentí” elegantemente a mi mamá tartamudeando que la despensa estaba cerrada.
Esa noche no pude dormir del miedo a encontrármelo al demonio en la pared de mi habitación y como siempre en estas situaciones me fui a dormir a la cama de mi abuela “yaya”, que siempre me daba asilo.