Cesar; tímido, discreto, el misterioso de la barra de amigos que practica un curioso hobby.
Le preguntamos y nos responde que le gusta pasear, curiosear; siente una sensación de relajación, una distracción al caminar sin compañía por lugares y horas ridículas.
Nos contó que algunas veces se deja llevar y no se da cuenta a donde termina. El otro día fue a visitar el Hospital Regional, tenia ganas de sentir ese olorcito a remedio y de paso curiosear si estaba a pleno o no el hospicio y termino bordeando y “chusmeando” la vereda de la cárcel de mujeres, ocho vueltas a la manzana dio… así se entretiene, caminando y husmeando… solo.
En broma le tiramos algunos interesantes circuitos turísticos nuevos para que vaya a recrearse; se rió con los lugares que le dijimos, aunque estoy convencido que algún día ira: Municipalidad, Universidad Católica, Jefatura de Policía, Plaza Belgrano, cancha de Guemes, el prostíbulo de La Banda, etc.
Pero nunca me imagine que caminaría al menos pensado, y que lo fuera a recorrer con entusiasmo. Se fue a caminar al Cementerio de La Piedad.
Están prevenidos, como espanto lo pueden apreciar en una de estas tardes por los pasillos de los nichos, con las manos en los bolsillos, chusmeando.
Rectifico, sobre lo de loco, lo medito mejor, mi amigo Cesar es un "flâneur" un paseante urbano según las características que teorizó el filosofo alemán Walter Benjamin.




















