lunes, agosto 09, 2004

Señor de las tres decadas

Treinta años. Los cumplí hace unos meses (20 de mayo); estuve un poco desanimado los primeros días (¿la crisis de los 30?), porque mi edad avanza…
Ya no me escolta ese dos de los veinte años que iba delante cuando decía mi edad; mi etapa veiteañera ya finalizo… pese a que mis amigos me manifiestan que no aparento ser un “joven” treitañero, la edad me invadió por los ojos y por el cambio en mis gustos.
Ya no leo desde una cuadra de distancia los carteles señaladores de las calles; en el cine me esfuerzo un poco para leer los subtítulos; si bien tengo lentes pero no me los coloco por “coqueto”.
En cuanto a mis gustos cambiados; ya no soy ese bruto comprador del “cd” nuevo que aparecía en el mercado. Ya no alquilo atolondradamente cuatro o cinco películas por fin de semana (desconozco cuales son los estrenos del momento). Antes me deleitaba con los dulces, ahora la comida salada es mi debilidad. El sueño me comienza a picar temprano y tengo un reloj interno que solo me deja dormir “cinco” horas por días, antes eran mas de siete horas. Mastico poco, cuando en un tiempo no tan lejano parecía “Archibaldo” por mi manera de comer. La televisión quedo en segundo plano, solo la veo para disponer de sueño…
Alguien me dijo (a manera de pésame) que el hombre cuando llega a los 30 termina su desarrollo y comienza su etapa decadente en cuanto a lo físico; por el momento solo lo estoy experimentado por la vista (como lo comente arriba).
En cambio también me dijeron (un optimista treitañero mientras me saludaba) que a los 30 años recién comienza la vida de uno, es el inicio de la segunda fase, una etapa en la cual la asumimos con mayor experiencia… si es así, entonces… soy un recién nacido…

¡30 años, hoy comienza mi vida!

3 comentarios:

Antropomorfo dijo...

Yo me operé los ojos. Ji

The Maxx dijo...

Qué horror. El Tiempo es un asesino cruel, despiadado. Yo, en una situación análoga, me apeno porque dentro de poco el 1 delante de mi edad pasará a ser 2. No concibo todavía lo de llegar al 3, aunque supongo que la resignación lo gana a uno.

a fin de cuentas, estamos condenados.

Anónimo dijo...

Hola Hernán:
A los treinta se puede ya empezar a saborear logros.
Eso es lo más lindo de esta edad y se pueden empezar proyectos nuevos...

Comparto lo tuyo de la vista..
Yo tampoco uso lentes tod el tiempo por coqueta.
Y sí, los gustos cambian...
Aunque disfruto de mis nuevos gustos.
:-)


En la vida hay belleza continua, en cada etapa, sólo hay que saber apreciarla.
Saludos desde Jujuy y gracias por pasar por mi weblog Tursimo Jujuy.
Vero