sábado, julio 12, 2008

Pan y torta

“Mejor uno tuyo, que dos que quizás tengas”
Proverbio francés

Compartiendo con mis amistades el cumpleaños de mi primo Miguel en su casa del barrio Belgrano y después de unas horas, cuando la celebración estaba decayendo nos pusimos a escucharlo a Omar, un amigo casi periodista, que se siente un fracaso, la victima eterna, pero gracioso cuando relata sus dramas y recurrente con sus dichos; tiene una manera casi ilustrada de contarlas.
Entre risas y torpezas de los invitados, Omar un tanto mareado por la cerveza, nos contó el episodio que le paso hace unos días.
“Un sábado, que no recuerdo cual, pero fue en esa semana que hizo bastante frío; yo tan feote que soy, en la pista del
boliche me sorprendo de poder conquistar con mi pobre perorata a una mujer muy atractiva, era fantástica, un primor.
Entre las sicodélicas luces y la música conversamos casi toda la noche, hasta que nos dimos unos apasionados besos y como en las películas, para mantener el misterio, no intercambiamos números de celulares, pero pactamos en vernos la próxima semana en el mismo lugar. Esa madrugada no pude ganar el sueño, de lo entusiasmado que estaba con semejante belleza.
Al otro sábado cuando nos encontramos como estaba planificado, después de los amorosos besos y halagos por mi parte, nos fuimos a bailar unos lentos ochentenos.
Era fascinante sentir su cuerpo pegado al mío y con ese exquisito perfume en su cuello. Otra vez iba a ser la noche de mis sueños.
Pero para mi sorpresa, note que, cada vez que dábamos suavemente la vuelta, atrás de ella entre la tenue luz azul había una tentadora figura femenina solitaria que me observaba. Lo confirme con la siguiente vuelta, a la cual devolví la cómplice mirada. Al otro giro ya se sonreía, entonces le regale una picara sonrisa guiñándole un ojo.
Dentro de mí me sentía un verdadero Rey León, estaba con tremenda mujer entre mis brazos y había otra rondándome por caer en mis garras.
A la próxima vuelta ya le tire un sensual beso… a lo que la dama que estaba conmigo me dijo tiernamente al oído: "si te seguís haciendo el loco con mi hermana me voy a la mierd...”
Muchachos, me quede sin el pan y sin la torta”.



3 comentarios:

sg dijo...

jajaja que imbecil ese pibe, menos mal que no voy a bailar, mira si me topo con alguno de la misma especie jajajaja muy ocurrente.

Atitel dijo...

Suele pasar, jejeje, lo importante es que lo disfrutado nadie te lo quita.

No te perdono?

Saludos!

PINK CEREZAS dijo...

jajajaja!!
muy buen relato!!
hombres....quien los entiende ¬¬