lunes, marzo 26, 2007

Tolerancia

"El amor y la tos no pueden ocultarse."
(Proverbio Italiano)

 Me reservare dar nombres, por temor a herir sensibilidades a quien pueda tocar.
 Ayer murió un querido y respetado comerciante de Santiago... se sentirá mucho su pérdida.
 Desde años tenia un prestigioso y gran comercio en pleno centro. Tanto, que la gente colmaba el local; debido a la perfección de las empleadas, el agradable ambiente, las novedades, la variedad y calidad de la mercadería, los precios casi al costo y las facilidades de pago; hacían del negocio el símbolo del éxito. Hasta recuerdo que llego abrir varios domingos por solicitud de los clientes; algo llamativo para un comercio de ropa.
 Entre amigos y conocidos era un punto de atracción, no solo por el encuentro en si, sino por la insólita escena que ofrecía mañana y tarde (en este punto el anonimato que quería mantener se pierde, por asociación de datos).
 Todos quedaban maravillados por la buena actitud y simpatía de sus empleadas, el estilo y la capacidad que tenían para la venta, motivaban a los asiduos visitantes y curiosos.
 Eran tres, se complementaban y se entendían de notable forma, siempre de buen carácter, nunca un mal gesto para con la gente ni para con el dueño… y menos entre ellas.
 Era agradable verlas imponerse con soltura tras el circunstancial cliente: convencían y vendían.
 Los amigos del dueño las saludaban calidamente a las tres de la misma manera, era comprensible, alguna vez compartieron reuniones.
 Según comentarios, el dueño les prohibió a sus amigos tocar determinados temas “pasados” y “actuales”, ni siquiera una insinuación; en la tienda no se hablaba de temas afectivos ni sensibles.
 ¿Pero como logró esa triple conformidad?, nunca lo sabremos, solo ellas conservaran el indiscreto misterio.
 Y ¿ahora que él no estará, se dañará tamaña conciliación?. Aclaro que la interrogación no se refiere al triunfante negocio.
 Lo que el difunto llego a armar y sostener, tan admirable para familiares, amigos y chismosos ¿llegara a su fin?. Porqué, como “un buen musulmán” logro la armonía de estas tres mujeres…
Una ex esposa, una ex amante y su última novia en vida.

3 comentarios:

SG dijo...

AYYYYYYYYY POR DIOS!!!!!!!! YO SOY CHUSMA QUIERO SABER QUIEN ES EL DIFUNTO, ME LO TENES QUE CONTAR, ES MAS AHORA MISMO VOY A TU OFICINA Y ME LO DECIS. BESITOS. SILVI

>> a l e x i s dijo...

Era un grande el tipo si podía convivir con las 3 a la vez, no veo por qué preservás su identidad, eso da para festejarlo, jejeje.
Quizá entre las 3 se aguantaron todo eso para liquidarlo ahora, quién sabe... las mujeres son todas de unirse entre ellas para cosas así =P

Buen blog, estuve mirando algunos de los posts pasados y están bastante bien.
Creo que volveré.
Saludos.

toia dijo...

Mira vos yo pense que solo Hugh Hefner en su mansion pudo lograr eso..y en la vida real.En la ficción Francella lo hizo.Muy buena la redacción.Vicky